Pages

Thursday, June 9, 2011

Ayiti Cheri: Percepciones

Ayiti Cheri significa “Querido Haití”. Queremos compartir nuestras experiencias en este país que queremos mucho y cómo percibimos estas experiencias: dos extranjeros en una tierra hermosa con gente hermosa, pero con problemas como toda otra. Esta es la primera de una serie de historias acerca de nuestra vida en Haití.

Cuestión de conciencia

Una cosa es hablar acerca de la disparidad entre los ricos y los pobres, pero otra cosa es verlos vivir tan cerca el uno del otro. Imagínese estar comiendo en un restaurante caro mientras mira un video acerca de niños malnutridos. ¿Podría disfrutar la comida? ¿Qué pensamientos vendrían a su mente? Medite en esto por un momento.

Recientemente celebramos el cumpleaños de una amiga en un restaurante fino en uno de los barrios acaudalados de Puerto Príncipe y estuvimos muy contentos de poder compartir y disfrutar ese momento especial con nuestros amigos. El menú tiene los precios en dólares americanos y si se paga con la moneda local, ellos cobran un tasa de cambio más alta... Qué interesante, acaso piensan que somos ricos?! Mmmmm, tal vez aquí sí somos ricos: tenemos acceso a transporte privado, comemos más de una comida al día, bebemos agua que no nos causa enfermedades, y además somos blan (blancos, extranjeros), lo que nos pone en esa categoría de todos modos. Pero al salir del restaurante vimos algo que nos hizo incómodos: el parque al frente del restaurante estaba lleno de carpas en donde viven muchas personas. Y nos preguntamos:

“¿Es correcto que gastemos dinero en un lugar así cuando hay tanta gente viviendo en esas circunstancias? Pero, nosotros solos no podemos ayudar a todos los necesitados. Tal vez está bien que disfrutemos algo así de vez en cuando. ¿Pero qué clase de personas somos que nos sentimos bien gastando así siempre y cuando no veamos cosas así enfrente de nosotros? Qué interesante la naturaleza humana que preferimos separarnos de ver esas cosas para poder sentirnos bien al vivir cómodamente". Todos estos pensamientos vinieron a nuestras mentes y se vuelven el objeto de muchas conversaciones. Es una cuestión de conciencia.

Y las preguntas y la dudas siguen viviendo en los días de campo después del almuerzo cuando al salir del restaurante señoras viejitas se acercan tocándose la barriga y diciendo “tengo hambre, dame dinero”, cuando manejamos por las calles de Pòtoprens y niños ofrecen limpiar el carro si les damos dinero, cuando estamos con un grupo de americanos y al pasar la gente grita en Inglés “¡Dame un dólar!” Es difícil decir NO y es más fácil dar una moneda y sentirse bien. Pero nosotros decimos NO porque decidimos no dar dinero cuando la gente pide o beg porque sí les damos es como hacer un contrato con ellos que dice “Te doy una moneda si es que te quitas de mi camino”. Sentimos que no tratamos a una persona con dignidad cuando damos dinero o cosas sin conocer su nombre, su familia o si es que mi “ayuda” es lo que en verdad necesita para vivir una vida digna: para salir de la pobreza, para cuidar de su familia, para dejar un legado a sus nietos, y para verse a sí misma y al resto de manera saludable y así poder interactuar honorable y respetuosamente.

Pero sabe qué? Escribimos esto ayer, pero hoy al entrar a la panadería en lugar de decir NO, le dijimos apre (después) al chico que nos pidió dinero. Compramos un bocadillo para él por si acaso estaba allí al salir, y ahí estaba. Cuando nos íbamos vimos que había compartido el bocadillo con un niño más pequeño. Aquí cada día trae cosas nuevas y no podemos basar nuestras acciones sólo en dogmas estrictos. Seguiremos pidiéndole a Dios que nos guíe para actuar con sabiduría, y que nos ayude con nuestras preguntas acerca de la vida, el desarrollo de un país, la pobreza y las riquezas verdaderas.

Ceci with baby in Haiti

Thursday, May 26, 2011

¿Cómo tomamos el camino más largo a Haití?

“¿De dónde son?  ¿En dónde vivían?  ¿Qué los trajo a Haití?” son preguntas que recibimos frecuentemente, pero no tenemos respuestas cortas o simples porque somos una pareja intercultural y además hemos pasado viajando por más de un año.  Pareciera que las respuestas a estas preguntas se vuelven más interesantes a medida que pasa el tiempo.

¿De dónde son?

Nate: “Pues, yo soy de Massachusetts”
Cecilia: “Y yo soy de Ecuador, pero solíamos vivir en Ithaca, en el estado de Nueva York, hace como un año atrás”
Nate: “Y después viajamos a muchos lugares for un año completo”
Cecilia: “No fue nuestra intención, pero así pasó”

DSC08400
En una montaña con Puerto Príncipe en el fondo

Interesante… ¿Y qué los trajo a Haití?

Es difícil identificar una instancia específica que nos trajo a Haití, tal vez fue ese libro que leímos acerca de un misionero y su increíble historia en Haití, o cuando aplicamos como pareja para trabajar en Haití, o el deseo de venir y poder ayudar después del devastador terremoto, o nuestra visita a Haití el octubre pasado.  No fue sólo una, pero todas estas instancias que nos atrajeron a Haití… Y tomamos el camino más largo antes de llegar.

Nosotros pensábamos estar en Sierra Leona todo el año 2011 y nos habíamos comprometido a trabajar por dos años en África Occidental con otra organización, pero pasaron muchas cosas raras que nos hicieron comprender, a la organización y a nosotros, que no encajábamos con ellos.  De repente nos encontramos sin casa, sin carro, sin trabajo y sin planes.  Habíamos renunciado a nuestros trabajos y recaudado fondos para trabajar como voluntarios por al menos un año, y ahora teníamos que empezar de cero después de un proceso de casi dos años de orar y buscar un lugar para servir.  Afortunadamente, tenemos familias y amigos que nos aman, quienes nos animaron a no darnos por vencidos, nos acogieron en sus hogares y nos dieron tiempo hasta que sepamos cuál sería nuestro siguiente paso.

Nos pusimos “fuera de servicio” por dos meses en Ecuador y escapamos el crudo invierno del Noreste de los Estados Unidos.  Durante ese tiempo pudimos orar y pensar claramente acerca de nuestro llamado y propósito, nuestras habilidades y deseos, y despacio pero seguro pudimos discernir nuestro siguiente paso y aceptamos trabajar con World Relief en Haití.

Y aquí estamos, felices de estar aquí y hacer nuevos amigos y disfrutando al máximo nuestras primeras semanas en Haití.  El tiempo pasa rápido y todo se hace muy despacio, aunque nuestro aprendizaje del idioma es increíblemente rápido.  Nos encanta cuando la gente nos da una sonrisa de oreja a oreja cuando tratamos de comunicarnos en Criollo.  Nos encantaría compartir más de los que vemos a diario aquí.

¿Qué ven nuestros ojos en Haití?  No es fácil ponerlo en palabras, pero si Bondye vle (Dios mediante), compartiremos la respuesta muy pronto.

"El corazón humano genera muchos proyectos, pero al final prevalecen los designios del Señor"  - Proverbios 19:21

Monday, April 11, 2011

Mural

Después de comprar pintura, tiñer y algunas brochas baratas en el almacén de pinturas estabamos listos para enfrentar la pared de 3x4 metros que sería la primera de una serie de murales en el primer piso de la nueva escuela en "Dulce Refugio".  Nate diseñó el dibujo con la ayuda de Cecilia, Pastor Rafael y algunos de los jóvenes tutores.  Con la ayuda del proyector nuevo y la computadora de Nate, proyectamos el dibujo escaneado en la pared y trazamos la líneas.


Los jóvenes y nuestros amigos de Georgia que vinieron a visitarnos por unos días pintaron el mural y se veía que lo disfrutaban mucho.  Trazar la líneas en la pared tomó varias horas y al finalizar estuvimos listos para un buen almuerzo.


Una semana y media después regresamos a pintar los colores.  Esta vez nos tomó más tiempo, pero fue mucho más divertido hacer la mezcla de colores, pintar un dibujo muy grande y ver como el mural se transformaba delante de nosotros.  Los jóvenes pintaron la mayor parte del mural y todos la pasamos muy bien.  Tuvimos que parar de pintar, recoger materiales y limpiar cuando ya estaba oscureciendo, pero dos días después regresamos para terminar.



Esperamos que cuando regresemos podamos ayudar a pintar dos murales más en las siguientes paredes y que los dibujos estén conectados para terminar la escena de la primera pared.  Hasta entonces, estamos satisfechos con el trabajo hasta aquí logrado.

El Mural terminado

Monday, January 17, 2011

Puerto Príncipe: ¡CUÁNTOS SUMINISTROS!

- Historia escrita por Nate Tarter y traducida por Cecilia Gonzalez

En octubre del 2010 fuimos a Haití como parte de dos equipos de misión médica. Fuimos a trabajar en una clínica que es parte de una organización llamada Misión de Esperanza. Este ministerio ha hecho una labor primordial en distribución de alimentos y suministros médicos y ha dado atención médica a la gente alrededor de Puerto Príncipe después del terremoto de enero del 2010.

Durante las dos semanas en Haití aprendimos más de lo esperado. Disfrute una historia breve de un aspecto de nuestro trabajo allá: